Plaza del Mercado de Pola de Bárzana: Reactivación Territorial y Regeneración Espacial en Quirós
Transformación de una infraestructura obsoleta de hormigón en un salón comunitario transversal que reconecta el tejido social, la residencia de mayores y el mercado local con el paisaje protegido de Asturias.
Ficha Técnica del Proyecto
- Ubicación: Pola de Bárzana, Quirós, Asturias, España
- Superficie: 1.000 m²
- Enfoque: Arquitectura Rural, Reactivación Territorial y Sostenibilidad Transversal
- Año: 2026
El Desafío: El problema de partida del espacio arquitectónico
El espacio de partida presentaba una profunda disfunción urbana e higrotérmica: un "no-lugar" constituido por la cubierta expuesta de un aparcamiento público de hormigón bruto. Esta superficie carecía de las más mínimas cualidades habitables, rematada además en su flanco este por un muro ciego de contención de hasta 3 metros de altura que fragmentaba de forma agresiva la relación visual y peatonal con la calle de acceso.
Adyacente a esta infraestructura se localiza la residencia de mayores del concejo, cuyos usuarios se encontraban desprovistos de espacios exteriores de convivencia seguros, accesibles y confortables. El reto exigía actuar como un agente transversal capaz de subvertir una servidumbre infraestructural gris para transformarla en un nodo social dinámico y biodiverso en pleno entorno protegido del Parque Natural de las Ubiñas.

La Solución Arquitectónica: Innovación y Diseño
Desde la perspectiva de la filosofía de la ciencia aplicada a la praxis arquitectónica, operamos mediante una traducción estructural donde las formas del proyecto preservan, reflejan y dignifican las dinámicas socioeconómicas y la memoria geológica del territorio asturiano. El muro ciego del este se disuelve conceptual y físicamente, transformándose en un sistema de gradas con escenario integrado.
Estas gradas absorben de manera orgánica el desnivel topográfico preexistente, tejiendo la transición entre la calle superior y la cota de la plaza. Para mantener una relación con la historia colectiva de la cuenca minera, el graderío se ejecuta en hormigón arquitectónico teñido estructuralmente con óxidos de mineral de hierro, evocando las tonalidades, la tectónica y el esfuerzo de la explotación industrial del subsuelo asturiano.

Transiciones topográficas y memoria materialOptimización del espacio público y gestión lumínica
El proyecto reconfigura las circulaciones y la zonificación funcional para maximizar la flexibilidad del espacio como un auténtico salón comunitario multiusos. En el límite oeste de la plaza, desafiando el clima atlántico, se dispone una esbelta pérgola estructural. Esta pieza actúa como un gran dispositivo óptico y protector: enmarca de forma limpia las visuales hacia el paisaje protegido del Parque Natural de las Ubiñas al tiempo que provee un espacio de paseo perimetral de entretiempo.
Este recorrido cubierto ha sido proyectado específicamente para que los residentes de la tercera edad dispongan de un entorno de deambulación llano y resguardado de las inclemencias climáticas. El plano central de la plaza se libera y optimiza volumétricamente, permitiendo albergar de forma fluida los puestos del tradicional mercado quirosano semanal sin interferir en los espacios de descanso cotidiano.

Circulaciones y polivalencia espacial: destaca el área libre central pavimentada para la disposición del mercado, la banda de paseo protegida bajo la pérgola oeste y los accesos adaptados desde la residencia de mayores
Selección de materiales y eficiencia energética
La selección material responde a criterios de durabilidad institucional y adecuación ecosistémica. La pérgola se construye mediante una cubierta de madera de castaño local y rematada con una cubierta de zinc, materiales nobles que absorben el paso del tiempo con dignidad. Todo el plano horizontal de la plaza se unifica mediante un cosido de pavimento de piedra que delimita las zonas peatonales -con acabado liso- de las zonas de acceso restringido de vehículos -acabado cizallado.
El reverdecimiento del espacio es una estrategia bioclimática activa: se introduce un estrato vegetal compuesto por árboles frutales tradicionales (cerezos, perales y manzanos), arces y un bosquete de abedules al noroeste. Estas especies proporcionan sombra estacional en los meses de mayor radiación y reconectan el entorno comunitario con los ciclos fenológicos del parque natural. La intervención se completa con un sistema de mobiliario de sol y sombra.
Toda esta transformación espacial y bioclimática ha sido modelada y verificada mediante herramientas de simulación avanzada en entornos BIM. Esto ha permitido la mejora en los indicadores de habitabilidad, accesibilidad universal y confort térmico exterior del conjunto.